by Mite » Tue Mar 02, 2010 2:52 am
Nombre del Personaje: Richard Pkwin
Ocupación fuera de la O.V.: Detective Privado
Edad: 58
Altura: 1,92 Peso: 132 Kilos
Nacionalidad: Americano
Descripción física: A primera vista tienes toda la pinta de un matón de barrio bajo. Extremadamente corpulento. A pesar de tu edad se nota que te has curtido en el gimnasio, en el gimnasio de una cárcel conflictiva. Tu rostro refleja los años que has vivido. Unos años difíciles a juzgar por la cantidad de cicatrices que circuncidan tu cara. Ceja partida, nariz de boxeador, labios con una extraña doblez y la falta de casi la mitad de la oreja derecha hacen de ti un extraño abstracto, todo ello remezclado con unas facciones duras y marcadas. Ni una sola cana en tu cabello y una barba perenne de 3 días. Unas extremidades fornidas. Unas manos enormes, marcadas por el tiempo y la violencia. Aspecto desaliñado. Ropas con mucho uso y escasa higiene y como no con ese marcado toque a tabaco y alcohol característico.
Trasfondo: Nacido en los años 50 en el seno de una familia de policías en el mismísimo Manhattan. Desde pequeño sentiste la llamada de la naturaleza. Eras temido por los niños de barias manzanas alrededor, sobre todo por los niños de raza negra. Tu abuelo, tu padre y tus 2 hermanos eran policías, a si como tus primos y tus tíos. El pequeño de toda una estirpe de representación de la ley y el orden. No recuerdas cuantos años tenías cuando empezaste a ir al gimnasio de Ricky, pero recuerdas que para darle a la pera tenían que subirte en un taburete. En el patio de tu casa hacías tiro con el arma reglamentaria de tu padre o de cualquiera que pasara por tu casa.
De adolescente probaste el bando contrario, algunos trapicheos, algún hurto y muchas palizas, pero nada importante. Tu padre enderezo la situación alistándote en una academia militar con tan solo 14 años. Con algo más de 17 años fuiste a dar con tus huesos en Vietnam, donde pasaste los 15 peores meses de tu vida. Regresaste a casa como todo un héroe de guerra. Una ligera cojera que jamás te ha abandonado, metralla cerca de la columna, media oreja arrancada de un mordisco, un Corazón Púrpura, 2 insignias al mérito y una Estrella de Plata y lo que fue mas importante miles de historias con las que deleitar a una gran familia.
A tu regreso ingresaste en la academia estatal de policía, todo un paseo. Desde el primer día tu trato fue más que especial. Entrenado por los mejores para ser el mejor. Primero de tu promoción y licenciado con honores. Todo un ejemplar para esa vieja estirpe.
Tu carrera como agente fue vertiginosa, en menos de 2 años eras Detective. El pequeño de los Pkwin. Años dorados donde eras el dueño de las calles. Respeto, autoridad y sobre todo libertad. Pronto llegaron los tiempos modernos y pasaste de ser el estandarte del cuerpo a ser una vieja gloria. Con la decadencia el alcohol, algunas drogas blandas, otras mas duras, la prostitución y en definitiva la corrupción.
Tu familia prácticamente había desaparecido en una última generación de varones solitarios que vivían por y para el cuerpo.
Tú, obsoleto y caduco en un tiempo de nuevas tecnologías, nuevas ciencias, nuevos cuerpos de policía. La vieja estirpe había muerto.
Retirado de la policía por asuntos internos caes en un maremagnun de vicio y corrupción. Hundido en lo más profundo de la miseria.
Interés de la O.V: La O.V. te rescato de lo más podrido de la sociedad moderna. Un viejo policía de hace décadas, de los que combatían en crimen con fuerza y autoridad. Un instinto de sabueso y una capacidad de análisis innata. Una disciplina férrea que no tiene el menor pudor en tomar las medidas necesarias para llegar al fin exigido.
Al principio te costo adaptarte al trabajo en equipo y sobre todo a la idea de luchar contra una fuerza aun mayor que el crimen de las calles, una fuerza invisible y oscura. Pronto lo viste como la posibilidad de redención de toda una vida llena de errores.
Casos de la O.V en los que has intervenido: 6. Ellos dicen que eres casi nuevo, pero para ti esto es lo mismo de toda tu vida.
Traspaso a este grupo: Este es el quinto grupo al que te asignan. Por algún motivo que desconoces el resto de agentes con la que has trabajado te ha rechazado. En seis casos has recibido 5 sanciones por excederte en tus obligaciones. 3 de estos excesos con miembros de tu mismo equipo. En el ultimo caso te asignaron con Anita Chong, y la verdad le has cogido cariño, es como la hija que jamás has tenido. Es una suerte que la sacaras con vida de aquel infierno.
Contacto con lo oculto: Te advirtieron repetidas veces de lo complejo de las entes que hay al otro lado del velo, pero tu las entiendes a todas por igual. Golpes y balas, da igual lo lejos de donde vengan, los golpes y las balas son eficaces.
Te has topado con Cadáveres Sangrientos, Resucitados y con aquel maldito Perro de Tortura que estaba destrozando a Anita chong. Con todos has sentido la nuca erizada, pero a todos les has dado la dosis que necesitaban para acabar con esa horrible existencia.
Otros datos: Eres un viejo maniático. No vas a ningún sitio sin al menos dos armas y una buena navaja. Sobaco, tobillo, bolsillo. Ese es tu lema.
Tienes un serio problema con las prostitutas, el alcohol y el tabaco. Dinero en metálico, una petaca y un par de cajetillas de tabaco te acompañan donde vayas.